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jueves, 14 de noviembre de 2019

Saratoga + Nocturnia: una vez fuimos héroes de bronce.


Saratoga + Nocturnia. Sala Malandar, Sevilla (09/11/19) 


    Anunciaba tormenta el sábado noche y mientras navegábamos en el recién llegado atardecer no pudimos hacer otra cosa que recoger velas y resguardarnos en la Sala Malandar, pues llegaba “La Tempestad”, la gira que traía a Nocturnia con su nuevo disco homónimo a Sevilla. El temporal que nos tenían preparado los toledanos comenzó a los sones de “Sin mirar atrás” que empalmó con “Sin olvidar quién eres” y desde el minuto 1 pudo verse que la actitud de la banda es sobresaliente sobre las tablas. Aquí nadie para quieto un segundo, todo es dinamismo sobre el escenario y de alguna manera son capaces de trasladarlo abajo, a la gente, que por momentos entraba en plena efervescencia junto a los Nocturnia.
    
  La sala presentaba una buena entrada; calculo que superaba por poco ¾ de capacidad. Y Simón, el vocalista, disfrutaba interactuando con las primeras filas mientras sonaba “La tempestad”. Los coros guturales de César, el bajista, le dan a este tema mucho carácter. Y abajo empezábamos a darnos cuenta de que los Saratoga se habían buscado unos teloneros de auténtico lujo. Se pedía la colaboración de la gente en el estribillo y todos respondíamos al unísono mientras se juntaban las dos guitarras y el bajo en el centro del escenario.
    “Negro Sentimiento” y “Alza los puños” fueron las siguientes descargas. Las guitarras se van alternando para los solos y César no para quieto subiendo y bajando y de un lado a otro. Los Nocturnia derrochan simpatía sobre las tablas (y por lo que pude comprobar también lo hacen fuera de ellas). Las sonrisas se van derramando a medida que el concierto avanza. Se puede apreciar como lo músicos se divierten, y eso para mí es síntoma de buena salud en una banda.
    El público estaba ya totalmente entregado cuando sonaba “Hijos de la derrota”. Comenzaban con los dos guitarras subidos a otras dos pequeñas plataformas que tenían sobre el escenario cuando de repente Simón apareció en un lateral de la sala, algo que les quedó realmente bien. De nuevo pudimos ver los tres instrumentos de cuerda juntos tocando y repartiendo cera para acto seguido dar paso al lucimiento del teclista Gómez-Sellés y de José en la batería. Y por fin la esperada “Heroes de Bronce” que cuando fue anunciada elevó una pequeña exclamación. César aparecía con la capucha puesta y los brazos en cruz en los guturales para dar paso a las guitarras. El magnífico estribillo de este corte fue coreado por muchos de los que allí estábamos. Un tema que quizás sea un poco más oscuro que el resto del disco, pero uno de mis favoritos. El bajo y la batería tienen un especial protagonismo que ceden al final a unos geniales solos de guitarra.+
Vivieron, como "Héroes de bronce".

     Quedé gratamente sorprendido con el derroche vocal de Simón con “En busca del tiempo” ya que había estado bastante comedido en lo referente a potencia pero que ahora se desquitaba. Seguía llevándose al público donde quería, levantándolo cuando hacía falta y consiguiendo nuestra colaboración siempre que se lo propuso. Los guitarras Manu y Javier se volvían a juntar para dar caña y dejar al vocalista el grandísimo final que se marcó para esta canción. 

     Pero ninguna tormenta dura para siempre y esta terminó con “Cenizas”, uno de los puntales del último álbum para el que se alinearon mientras martilleaban el aire con su cabeza. Este tema puso la guinda al que fue un conciertazo y que se nos hizo muy cortito. La banda se llevó una merecidísima ovación por nuestra parte, como reconocimiento al currazo que se han dado en su último disco y a su entrega en el escenario. Los toledanos te hacen moverte, son capaces de transmitirte buen rollo e incluso el típico heavy de codo en barra acaba levantando los brazos. Porque, aunque venían los Saratoga a continuación, los Nocturnia consiguieron que no tuviéramos prisa por verlos.

Tras Nocturnia, llegaron Saratoga. Lo malo de una noche en la que tocan dos bandas es que si la primera, como fue el caso, 'se sale del pellejo', deja el listón muy alto para la siguiente banda. Pero a los madrileños no parece afectarle esto tras 26 años sobre las tablas. Por cierto, antes de entrar en materia con la actuación de Saratoga, quiero dejar constancia de una cosa: Hay que dar la oportunidad de ver a los grupos en directo. No conocía a Nocturnia y me dejaron una gran impresión en vivo. Y hace apenas un mes, viendo en directo en el Atalaya Rock a Vhäldemar (no los conocía a pesar de sus 20 años sobre los escenarios), también me ganaron para la causa. Y así, teniendo como primera impresión una actuación en directo, también conocí y me ganaron grupos como Alquimia o Zenobia. Conclusión: Hay grupos que ganan (diría que la gran mayoría) en directo. Sólo hay que darles la ‘chance’.



Pues eso, que los de la salamandra siempre cumple. Y aunque venían dentro de la gira de su último disco "Aeternus", hicieron un repaso a su extensa carrera, pese a lo cual empezaron rompiendo el hielo con "Una vez fuimos héroes", un auténtico martillazo y a mi parecer el mejor tema del último disco, aunque no sonó todo lo bien que nos hubiese gustado por unos problemas de sonido. A Tete Novoa casi no se le escuchaba. ¡¡A Tete!! Pronto solucionaron los contratiempos y continuaron su descarga con "A morir". A morir había ido yo a la Sala Malandar, casi veinte años después. Aunque había visto allí a los Tierra Santa o Avalanch casi dos décadas atrás, creo que incluso a los mismos Saratoga, con Leo Jiménez aún en la formación (cuando se llamaba Sala Salmandra, luego Sala Weekend), se me antojó algo pequeña. No sé por qué la recordaba más grande. Aunque para grandes, los que estaban en el escenario, que continuaron su show con "No sufriré jamás por ti", "Maldito corazón" y  "El vuelo del halcón", del primer disco de la formación con Tete a la voz, "VII". Para entonces, ya me había colocado un poco más cerca del escenario; siempre me gusta estar lo más cerca posible porque, entre otras cosas, delante suelen ponerse "los más cafres" y yo me considero uno de ellos. Pero inexplicablemente, aunque teníamos delante a una de las mejores bandas españolas del género, no se veía mucho movimiento en vanguardia. Y eso que caían trallazos como "Tres ahorcados" y "Las puertas del cielo", que ponen a mil el corazón del más pausado. Echando una ojeada hacia atrás sí se veía más entonado al público. Aun así, me quedé por delante por si se animaba más la cosa. Por mi parte no iba a quedar.



Llegando al ecuador, había que tomar un respiro y Dani se encargó de entretenernos con un sólo a la batería mientras Tete se cambiaba de camiseta y Niko y Jero se 'hidrataban'. Últimamente me fijo mucho más en el buen hacer de los baterías y observar a Dani azotando inmisericorde con sus baquetas es una verdadera gozada, aunque no aprendes nada ya que va a tal velocidad que es imposible seguir la cadencia (jejeje). Es Saratoga una banda que conecta con el público, principalmente en la figura de Tete. También D. Pérez tiene ese feeling con el respetable, y ahí que estuvo haciéndonos partícipes de su sólo tras el que volvió a escena el resto de banda para dar paso al momento meloso de la noche, con el trío de baladas "Lejos de ti", "Si amaneciera" y "Acuérdate de mi", tres pellizcos a la patata que erizaron el vello de los allí presentes, al menos a un servidor. 
Momento del encuentro de Tete Novoa con su público.
"Vientos de guerra" fue la elegida para devolvernos a la velocidad y tras el sólo de Niko, vino "Resurrección" y algo que se está convirtiendo en habitual: el Sr. Novoa bajó a mezclarse con el público mientras cantaba. Pero en esta ocasión había algunas personas de seguridad que impidieron que nos acercásemos demasiado. El propio Tete parecía esperar que la muchedumbre lo engullera, pero como así no fue, volvió al escenario para entrar en la recta final del concierto con "Si tu no estás". La habitual petición del fornido vocalista de iluminar la sala con los móviles dio paso al momento divertido de la noche, al coger Tete el móvil de algún afortunado y grabarnos al resto de la sala. Los hay con suerte. No fui yo el suertudo. La siempre aguerrida "Perro traidor" sonó a continuación. Cerró la embestida con "Como el viento", la mejor canción de su anterior disco, "Morir en el bien vivir en el mal" (siempre a mi juicio), dando carpetazo a un concierto donde se dejaron todo, como siempre. De notable alto, por supuesto. Faltaron canciones, sí. Pero es que Saratoga tiene repertorio para dar tres conciertos seguidos y que al acabar siempre quede algún temazo en el tintero. Aun así, uno se queda con la cosa de que no ha sido su mejor concierto. Eso sí, ni mucho menos malo. Pero es que el recuerdo de aquella noche en la Sala La Calle en el 15 aniversario de "Agotarás" (lee aquí: esquirlasdemetal/saratoga-una-descarga-sin-precedentes) quizás pesa demasiado a la hora de darles el sobresaliente. Quien sabe si en otra ocasión volverán a romper moldes y dejan en nada aquel tremendo espectáculo. Si de algún grupo puedo esperarme esa sorpresa, es de...
¡¡SARATOGAAAAAAHH!!



Set list:
Una vez fuimos héroes
A morir
No sufriré jamás por ti
Maldito corazón
El vuelo del halcón
Tres ahorcados
Las puertas del cielo
Solo de Dani
Lejos de ti
Si amaneciera
Acuérdate de mi
Vientos de guerra
Solo de Niko
Resurrección
Si tu no estás
Perro traidor
Como el viento
Texto Nocturnia: Ale Puch.
Texto Saratoga: J. Fajardo.
Fotografía: Pablo Alarcón A.
Edición digital: José Luis Alarcón P.


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jueves, 5 de septiembre de 2019

Ración de lava con el temple 2 de Heavylogía: Saratoga a la fundición.


     Esquirleros/as, ya tenemos en la fragua el Temple 2 de #Heavylogía, vuestro podcast mensual que este mes de septiembre viene con algo de retraso pero con todo el esfuerzo e ilusión que pone su director, David Amian, y con un contenido de primera porque quienes pisan forja son nada menos que Saratoga, uno de los buques insignias de nuestro Heavy Metal.



     Os recordamos que "Heavylogía" es un derivado del concepto de genealogía, que podríamos definir como "origen, precedentes y desarrollo evolutivo de algo". Amián analiza la trayectoria del combo de la salamandra y su ramificación, cómo surgen otras formaciones a raíz de la escisión de la original o en paralelo a ésta con otros proyectos creados por algunos de sus músicos, básicamente, abordando discografía, anécdotas, etc. y pinchando música.


     La cita es el jueves 5 de septiembre a partir de las 20:30h. en nuestro canal de Ivoox, en este enlace: 


    Mientras comienza la cuenta atrás, os dejamos con el playlist del estreno del programa:





   Os rescatamos igualmente la presentación del podcast "Heavylogía":

esquirlasdemetal/heavylogia-otra-forja-avivada


  No te pierdas ninguna novedad de la nueva forja de EdeM ni de otras aristas entrando en nuestras redes:



miércoles, 10 de julio de 2019

Saratoga fueron héroes en Carabanchel


 Saratoga. Fiestas de Carbanchel Alto, Madrid (29/06/19) 


      Cualquier lector que se tope con esta crónica y viva más arriba de Despeñaperros podrá aducir un componente de normalidad para explicar este tipo de cuestiones, pero para un servidor, que se ha criado en Sevilla, disfrutar de dos bandas de la talla de Topo y Saratoga en unas fiestas de barrio supone una auténtica sorpresa y un verdadero placer; y es que, si en lugar de Carabanchel Alto hubiera sido Triana, habrían sido los Ecos de las Marismas o Manuel Orta los amenizadores. Una importante diferencia, ¿verdad?

      Se reunió multitud de gente en el parque Salvador Allende de Madrid este sábado 29 de junio, en un ambiente festivo remozado por copiosos grupos de amigos y carpas que exhalaban los tradicionales aromas de estos eventos. Panceta entre ellos, maravilloso. Fueron tres grupos los que tocaban: Stafas, Topo y Saratoga. Por cuestiones logísticas sólo llegamos a ver un tema de los Topo, Mis amigos dónde estarán; poca crónica podemos hacer, por tanto, de esta mítica banda madrileña de los 80 que parece estar viviendo una nueva juventud.
     Saratoga salieron puntuales y en tromba con la arrolladora "A Morir", el bombazo con el que suelen empezar últimamente sus descargas; menuda manera de establecer el listón. Con "Una vez fuimos héroes" empezaron a recorrer su último disco, "Aeternus", pura magia a nivel compositivo: un corte rapidísimo, de gran velocidad, con un estribillo de esos que no se te quitan de la cabeza, muy bien recibido por el público. Niko del Hierro fue en este concierto el héroe local, pues comentó emocionado que se había criado en Carabanchel y que era una noche para darlo todo. Y vaya si lo cumplimos.
"No sufriré jamás por ti", ese auténtico trallazo que lleva por nombre "Maldito corazón" (para mí, en el top 3 de sus canciones, menudo juego de piernas de Dani Pérez) y "El vuelo del halcón" fueron de los cortes más coreados por el respetable, gente que se sabía las letras de principio a fin y que quería marcar territorio en Carabanchel. "Tres ahorcados", también del último disco, fue una necesaria reducción de velocidad, canción menos agresiva que las anteriores que vino bien para dejar descansar un poco las cervicales. Y con "Las puertas del cielo", de nuevo el delirio colectivo: un magnífico Tete Novoa jugando al gato y al ratón con el público, muy comunicativo, en su línea de profesional que sabe meterse a los seguidores en el bolsillo. Muy bien recibido el tema del "Agotarás", con esos inconfundibles y casi inimitables agudos.

      Y llegó el merecido descanso después de tanta tralla, con un solo de Dani Pérez en el que nos demostró una vez más (y van…) la pedazo de bestia que se esconde detrás de esa batería. Qué ritmo, qué conexión con los asistentes, a los que también hizo partícipe. Y, a continuación, el momento melancólico de la noche: llegaron las esperadas baladas, no sin antes ver a un Tete animando al respetable a encender las cámaras de sus teléfonos móviles para crear una estela mágica allá abajo. 
Amaneció con unos Saratoga aeternus.
"Si amaneciera", una de esas canciones que funcionan mejor incluso que el primer día, y "Acuérdate de mí", del "Aeternus", se encadenaron para deleitarnos con una atmósfera incomparable, bellísima. Tan orgullosos están del resultado que tanto el grupo como sus componentes han ido compartiendo esta última semana en sus perfiles de Instagram pedazos de vídeo de estos cortes, donde se ve a la perfección a toda la gente que habían conseguido convocar en Carabanchel.
La potentísima "Vientos de Guerra", tan rápida como atronadora, sirvió de antesala a otro solo instrumental, esta vez del gran Niko del Hierro, maestro de ceremonias de la noche. Escuchándole tocar no resulta complicado comprender por qué ha sido reconocido durante tantos años como el mejor bajista del país, no es para menos.

     Y, tras este pequeño parón, empezábamos a atisbar que llegaban los platos fuertes de la velada: "Si tú no estás", ese emotivo homenaje a la música, sin la que difícilmente muchos de nosotros podríamos llevar una vida plena, y la siempre presente "Resurrección" y sus cambios de ritmo empezaron a poner el broche de oro al concierto. Aquello era un querer y poder, el público estaba entregado; se nos veía disfrutar, yo me incluyo. "El olvidado de Dios", el single adelanto de su último trabajo, puso la nota guerrera de la noche y sirvió de presentación a dos bombazos que nunca deberían de sacar de su set list por muchos discos nuevos que lancen: "Perro traidor" y "Como el viento", declaración de intenciones allá donde las haya.
...Reventarás, y tus entrañas para los buitres serán...


    Siempre lo digo: si hay un sustantivo que defina a Saratoga, ese es, sin duda, el de profesionalidad. Sabes que un concierto suyo nunca va a fallar, que van a salir a dejarse la piel, y no fue esta ninguna excepción. Era la duodécima que le veía en directo, y podría hacerlo otras tantas con todo gusto; de hecho, en poco menos de un mes, será la decimotercera en el Leyendas del Rock. Porque “si tú no estás, la vida tiene otro valor…”

Miguel Martínez.

lunes, 8 de abril de 2019

A morir en Valdemoro con "Aeternus".



Saratoga. Sala Sagitario,Valdemoro, Madrid (02/03/19) 
      Asistir a un concierto de Saratoga es siempre garantía de tres aspectos fundamentales eeste tipo de eventos: sabes que los cuatro músicos que llenan el escenario van a darlo absolutamente todo, sabes que el sonido va a ser de gran calidad y sabes, vaya si lo sabes, que vas a disfrutar de una noche espectacular. Así fue una vez más, y van once en mi caso.
    No me extenderé demasiado en esta crónica porque llega un mes tarde, pero al menos habrá que dejar constancia del buen estado de forma en el que se encuentra la mítica banda madrileña. Me sorprendió que tocaran en la localidad de Valdemoro, pero a la postre acabó resultando un acierto: la sala Sagitario estaba a rebosar, y su tamaño más reducido que muchas de la capital madrileña hizo que la conexión con el público fuera aún más cercana, más real.

     Arrancaron con "A Morir", una apisonadora sobre la que nadie queda indiferente, y es que con un comienzo de este calibre puedes ir previendo lo que te esperará en las dos horas siguientes: fuerza y pundonor a raudales. Con "Una vez fuimos héroes" empezaron a desgranar su último disco de estudio, ése que tan buena acogida ha tenido y donde hemos vuelto a comprobar (como si esto fuera necesario decirlo) que la madurez compositiva de la banda se encuentra en un estado óptimo. Más allá de sus evidentes facultades vocales, Tete Novoa sabe meterse al respetable en el bolsillo desde el primer minuto con gestos, con complicidad, con sonrisas, y eso es algo que siempre hay que agradecer.
   "No sufriré jamás por ti" sirvió de antesala a otra apuesta segura llamada "Maldito Corazón", uno de esos temas emblemáticos que se corean hasta que nuestras gargantas se quedan sin fuerzas: Niko y Jero se complementan a las mil maravillas, y Dani desde la retaguardia ejerce de un inmejorable parapeto para llevar al grupo en volandas; menuda compenetración entre los cuatro. "El vuelo del halcón", siempre resultona, y "Vientos de Guerra", en un rapidísimo y contundente guiño a ese magnífico disco negro al que da nombre, precedieron a un nuevo corte de "Aeternus", "Siempre hacia el sol": puro sonido Saratoga.

"Cuando se unen cuatro músicos con esa calidad, con esa
 entrega y con esa actitud sólo puede resultar algo 
excelso. En una palabra: profesionalidad."

     "Perro traidor" marcó el primer punto de inflexión de la noche, clásico donde los haya y que tan buen resultado da en directo; en una entrevista reciente que publicamos en Esquirlas de Metal dijeron que era una de esas canciones que nunca podrían quitar del repertorio, y ojalá no lo hagan nunca. De ésas que jamás te cansarás de escuchar. Se tomaron unos minutos de descanso para dar la oportunidad a Dani de lucirse (una vez más) con un buen solo de batería, acompañado por Tete por momentos, que precedió a "Tres ahorcados", otro tema nuevo: personalmente, sí me resultó un poco flojo en comparación con el resto de la noche.
    Y entonces llegó el esperado momento de las baladas, ésas que antes se alumbraban con mecheros pero que hoy lo hacen con móviles, aunando la magia de "Si Amaneciera" (obligatoria) y "Acuérdate de mí" (también de Aeternus) en una combinación ideal. Muy emotivas ambas dos. "Las puertas del cielo" es otra de esas canciones que, por muchos años que pasen, siguen tan vigentes como el primer día, con un Tete dando lo mejor de sí en cada entonación y en esos agudos tan potentes que exige. La bordó.

   Llegó el turno del solo a Niko, ese bajo poderoso que le ha convertido en uno de los mejores músicos del país durante tantos y tantos años; mimo y contundencia a partes iguales para abrir "Si tu no estás", ese nuevo tema que habla del amor a la música y que sonó atronador. Muy buen corte, sí señor, de ésos que te llegan desde la primera escucha. Aún quedaba tiempo para el triunvirato final, trío de ases que estos magos musicales se guardan siempre bajo la manga para la apoteosis: "Resurrección", brutal como siempre y en la que Niko y Tete aprovecharon para alargar la melodía en colaboración con el público y subidos sobre la barra de la sala, "El olvidado de dios", muy coreado, ese primer single del último disco que resonó como una bomba en nuestros oídos, y "Como el viento", tan rápida como melódica, broche de oro a una actuación de diez. Imponente descarga de los madrileños y un público más que satisfecho con lo visto en Valdemoro.
   Seguirán pasando los años y Saratoga continuará estando en lo más alto del panorama musical español, porque cuando se unen cuatro músicos con esa calidad, con esa entrega y con esa actitud sólo puede resultar algo excelso. En una palabra: profesionalidad.
Texto y fotos: Miguel Martínez

miércoles, 20 de febrero de 2019

¡Aeternus Saratoga!


 
Material  a pulir: SARATOGA, disco “Aeternus” (2.018).
Banda procedente de: Madrid (España).
Fundación: 1992
Estilo: Heavy Metal.
Discografía: Saratoga (1995)
Tributo (1996)
Mi ciudad (1997)
Vientos de guerra (1999)
Agotarás (2002)
El clan de la lucha (2004)
Tierra de lobos (2005)
The fighting clan (2006)
VII (2007)
Secretos y revelaciones (2009)
Némesis (2012)
Morir en el bien, Vivir en el mal (2016)
Aeternus (2018)

Formación: Niko del Hierro - Bajo (1992-2013, 2014-presente) Tete Novoa - Voz (2007-2013, 2014-presente) Jero Ramiro - Guitarra (1992-2006, 2014-presente) Dani Pérez - Batería (1998-2006, 2014-presente)

Sello discográfico: Maldito Records
Redes:
Página oficial: www.saratoga.com.es
Twitter: @Saratoga_
Spotify: https://spoti.fi/2QL1Gwt

Autor de la reseña: Javier Barrera.


     Buen disco de Heavy Metal que se han marcado de nuevo Saratoga; banda veterana ya donde las haya y curtida en mil batallas. Siguen siendo necesarios como bastión fundamental de la escena hispana y después de unos trabajos bajo mi humilde opinión más flojos donde se salvaban algunos temas y sobre todo algunos sencillos para sonar como nuevos en sus conciertos, pero que no terminaban de ser redondos; ahora sí. Este álbum está a la altura del mítico “Agotarás” y, de hecho, muchos cortes suenan a él; pero si bandas legendarias se permiten la licencia de repetir fórmulas una y otra vez y muchas veces el resultado no es el idóneo, ¿por qué no lo van a hacer Saratoga teniendo el peso específico que tienen y encima con un resultado atronador? Bienvenido sea el hacer lo que mejor se les da, heavy metal sin edulcorar. A piñón.
     Un “Pater Nostrum” susurrado nos mete de lleno en el disco a doble bombo marca de la casa y un temazo como es “El olvidado de Dios”. Tiene todo para ser de los de disfrutar en directo a tope: buen estribillo, batería aplastante (Dani Pérez es una bestia y de mis baterías nacionales favoritos), voz dándolo todo, buen solo y un bajo contundente. Un nuevo himno para incluir entre los ya muchos que tienen.
     Sin respiro a todo trapo entra “Una vez fuimos Héroes” y lo anotado para el tema anterior vale también para éste, pues te deja sin aliento como te lo tomes a pecho. Como intentes seguir el ritmo de batería en el coche pueden resentirse hasta los amortiguadores…


     Un poco más calmado, aunque muy heavy, es “Tres ahorcados” con una melodía de guitarra muy pegadiza y un final muy “coreable” para el directo. Un ritmo más pesado con sonidos más actuales tiene “Renegado”. Quizás sea este el que menos suene al sonido clásico de la banda, con reminiscencia de otras como Pantera. Demoledores de nuevo. “De tierra de nadie” nos trae sonidos más reconocibles con partes muy rápidas, cambios de tiempo y como siempre, la batería castigando a base de bien. Menos veloz va “Si tu no Estás” para bajar un poco las revoluciones sin dejar de lado el doble bombo que en la parte final se desata. Además, nos deja un mensaje profundo. Contundente.
     “Acuérdate de mí” es una power-balada de bandera. Si últimamente eran un poco previsibles, esta lo borda. Tanto el uso de la guitarra electroacústica como las partes más cañeras están perfectamente acopladas y encima tiene una letra de esas que dicen muchas cosas, un solo antológico y un final desgarrador. De mis temas favoritos del disco.
       Como no podía ser de otra forma, volvemos a la caña con “Culpo a Dios” y “Cien mil veces no” que, aunque son buenos temas muy “Saratoga” quizás sean más previsibles. El segundo en directo puede ganar enteros. Concluye el disco con “Siempre hacia el sol” donde todos los instrumentos incluyendo la voz hacen alarde de técnica y pasión. Sin ser un tema espectacular es de los que te dejan con ganas de darle de nuevo al play.

La banda, tras atender las preguntas del compañero de EdeM en su presentación de "Aeternus" en Sevilla.

     En conclusión; un muy buen disco de Heavy Metal para mover las cervicales en la gira que empiezan en breve y de los mejores de su discografía. Si pensábamos que la fórmula estaba agotada, nos equivocábamos. Jero vuelve a regalarnos los oídos con sus riffs y sus solos; Niko a lo suyo, dar caña y seguridad en la base rítmica; Tete canta cada vez mejor y con unos agudos imposibles y de Dani ya está todo dicho. Se nota lo cohesionada que está la banda y destacar la producción a cargo de la propia banda que suena de auténtico lujo. Merece mucho la pena la compra y deseando asistir a sus descargas. ¡Mas vivos que nunca, larga vida a Saratoga!

Temperatura del soplete: 900º/1.000º











* Si te has quedado con ganas de más, puedes oír la entrevista que les hicimos hace poco en este enlace:

Soundcloud/EdeM/Saratoga-careo-sevilla-30-11-2018

O leerla si eres más de lectura, aquí:

EdeM/actualidad-satratoga-careo